"Él es Dios que hace habitar en familia a los solos; Que saca a los aprisionados con grillos: Mas los rebeldes habitan en sequedad." Salmo 68:6
Una de las quejas más recurrentes en este tiempo de contingencia, que ha afectado a la gente emocionalmente tanto como el miedo a ser contagiado, es la carga emocional que implica tener que "Quedarse en Casa"... Una cultura que se fue alejando del Hogar cada generación un poco más y que abruptamente volvió al "Hogar", cualquiera que sea el significado para cada persona de esta palabra.
Aquí hago un paréntesis para ponerles en contexto: Mi hija Michelle de veinte años, por gracia de Dios es una jovencita nunca escolarizada y ha estado viviendo esta contingencia con "homeoffice" y universidad en línea (lenguas extranjeras pues quiere ser misionera). Sin haber pisado antes un colegio, Discipulada en el Hogar; Dios le ha concedido un empleo en "la importante transnacional de la manzanita creadora del Iphone" jaja! (algo insólito, un milagro considerando que sólo había terminado la preparatoria), empresa que le ha otorgado una beca para cubrir por completo sus estudios profesionales y lo menciono para glorificar a Dios por su fidelidad, respuesta a las peticiones de su corazón, y para animarles a creerle y confiar en Él dando pasos de fe en obediencia. Porque Él es bueno y abre puertas con un propósito especial donde ni siquiera imaginamos.
Bueno pues como parte de su trabajo desde casa por la contingencia, diariamente debe conectarse a conferencias grupales vía Webex y cursos en vivo pero virtuales con sus compañeros de empresa. La mayoría de estos compañeros jóvenes no están casados, algunos son gays, otros divorciados, madres solteras, muchos se fueron a vivir solos o en “unión libre”, en fin sólo un mínimo porcentaje vive en “familia tradicional”...(sintomático de las filosofías existencialistas y nihilistas difundidas por los medios y enseñadas en escuelas y universidades que apuntan a: la desaparición de la familia de acuerdo al diseño divino).
Volviendo a las sesiones grupales de trabajo de Michelle, sucede que en ellas hay espacio diariamente para explayarse y abrir sus sentimientos tipo terapia grupal. Escuchándoles, me pareció increíble cómo éstos jóvenes que se podrían considerar una élite, que se diría que “tiene todo para ser felices” (éxito profesional con especialidades y maestrías, nivel económico y social elevados, independencia personal), de pronto colapsan y se desmoronan emocionalmente frente al grupo, verdaderos “dramas existenciales” de soledad, desesperación, desesperanza, depresión profunda, hartazgo y aburrimiento, ataques de ira, en fin, producto de falta de comprensión del propósito esencial de vida e insatisfacción.
Han sido presa fácil de la puerta falsa del Humanismo. Como dice el hermano Kevin Swanson, se les ha enseñado que son producto de la casualidad o evolución de la especie, simple polvo cósmico... Curiosamente muchos de ellos han decidido regresar temporalmente a casa de sus padres durante la contingencia, aún con treinta o cuarenta años de edad! (recurren al Hogar en tiempos de crisis)...claramente puedo percibir que cada uno de los ídolos de nuestra cultura han sido doblegados por Dios, como sucedió en Egipto con las plagas y los dioses de los egipcios.
Continuará...
Dios les siga bendiciendo,
Nohemí Quero de Legorreta
