Muchas gracias Nohemí, realmente han sido (y son) de gran bendición para nuestra familia.
Nunca habríamos comenzado a leer un libro vivo si no nos hubieran enseñado (y la transcripción diaria, los himnos, los versículos, los talleres de padres) Todas las cosas que fuimos aprendiendo y creciendo juntos. Gracias El Señor siga formando cada corazón y mente, para la gloria de Cristo.
